Viajamos a Gongju y Buyeo, en Corea del Sur, durante dos días y una noche con nuestro peque de 5 años: ¡así fue nuestra experiencia en Gongju sin coche!
Esta vez dejamos el coche en casa y nos movimos a pie y con el servicio C-Tour Bus DRT.Un cambio de plan
que nunca habíamos probado viajando con nuestro peque,
pero, como ya está más grande, nos animamos a intentarlo.
¿El resultado? En lugar de ir en nuestro coche,
disfrutó muchísimo viajando en transporte público.
Aunque mamá y papá acabamos cansados de cargar con el equipaje…
Además, pudimos hacer alguna parada para tomar una cerveza,
así que papá también terminó encantado.
Les cuento cómo nos fue.
Primero tomamos un autobús interurbano desde la Terminal de Autobuses de Daejeon hasta la Terminal de Autobuses de Gongju.
Una vez allí, utilizamos el DRT para recorrer los principales lugares de interés de Gongju.
Me preocupaban un poco los desplazamientos con un niño, pero conseguimos aprovechar el día mucho más de lo que imaginaba.
Seguimos las huellas del reino de Baekje por el Museo Nacional de Gongju, la fortaleza de Gongsanseong y la tumba del rey Muryeong y las tumbas reales, antes de pasar la noche en la Aldea Hanok de Gongju.
Y en la aldea incluso pedimos comida con entrega en dron.
En este artículo les comparto nuestro itinerario del primer día en Gongju con un niño de 5 años.Estas fueron nuestras paradas.
Gongju sin coche: itinerario del primer día de un viaje de dos días y una noche
Museo Nacional de Gongju → Fortaleza de Gongsanseong → Tumba del rey Muryeong → Aldea Hanok de Gongju
Cómo recorrer Gongju a pie y con el C-Tour Bus DRT

¿Qué es el C-Tour Bus DRT?
El C-Tour Bus DRT es un servicio de transporte turístico a demanda que se solicita desde una aplicación. DRT son las siglas en inglés de transporte a demanda.
No funciona como un autobús turístico convencional que recorre siempre el mismo circuito:
eliges el punto de salida y el destino dentro de su zona de servicio.
Para entendernos, es un autobús que pides cuando lo necesitas.
Después de instalar la aplicación,
seleccionas el origen y el destino, y el vehículo va a recogerte al punto indicado.
En principio, conviene solicitarlo unos 10 minutos antes,
aunque el tiempo de llegada puede variar según el tráfico.
Por eso, mejor pedirlo con algo de margen.

Si, como nosotros,
tienes previsto hacer varios trayectos,
también puede convenirte comprar el C-Tour Pass.
Cuesta unos 2 € por persona
y permite viajar sin límite durante 24 horas.
Solo tienes que registrar una tarjeta de pago en la aplicación de C-Tour Bus,
comprar el C-Tour Pass y solicitar tu DRT.

En Gongju,
el servicio conecta la Terminal de Autobuses de Gongju
con lugares como Gongsanseong, la tumba del rey Muryeong, el Museo Nacional de Gongju y la Aldea Hanok de Gongju.
En Buyeo,
incluye la Terminal de Autobuses Interurbanos de Buyeo
y lugares como el estanque Gungnamji, el Museo Nacional de Buyeo, el yacimiento del templo Jeongnimsa, la fortaleza de Busosanseong, el Complejo Cultural de Baekje y la estación KTX de Gongju.
Así puedes combinar los autobuses interurbanos y el tren de alta velocidad KTX con este servicio para recorrer Gongju y Buyeo.
Esa facilidad para enlazar los desplazamientos es una gran ventaja.


En nuestro caso,
no echamos en falta el coche:
nos movimos en este minibús rojo Hyundai Solati
y viajamos de lo más cómodos.


(1) Museo Nacional de Gongju
34 Gwangwangdanji-gil, Gongju, Chungcheong del Sur, Corea del Sur.
A medida que nuestro peque va creciendo,
intentamos visitar más museos.
Por eso, nada más llegar a Gongju,
nuestra primera parada fue el Museo Nacional de Gongju.
Como solo tiene 5 años, no sabía si un museo de historia le resultaría entretenido,
pero la zona de actividades infantiles nos permitió disfrutarlo mucho más de lo esperado.






Primero pasó un rato en ese espacio y después recorrimos juntos las salas de exposición.
A mí me impresionaron especialmente los elaborados adornos de la realeza de Baekje.
Joyas y adornos de la realeza de Baekje de hace 1.500 años




Lo primero que pensé al ver aquellos adornos fue lo vistosos que eran.
Hasta las piezas más pequeñas tenían motivos grabados con una delicadeza increíble.
Era una buena muestra del dominio técnico que tenían los artesanos de aquella época.
Me llamó especialmente la atención un pequeño cuchillo de la reina, decorado con oro y plata, que se encontró en la tumba del rey Muryeong.

Según explicaban, apareció en el ataúd de madera de la reina. Me sorprendió que incluso un cuchillo pequeño llevara una decoración tan elaborada.
¡Parece que en Baekje también les encantaba lucir buenos adornos!
Ver primero estas piezas en el museo hizo que la visita posterior a la tumba del rey Muryeong resultara mucho más interesante.
Nuestro peque se quedó con las actividades; los adultos, con las piezas históricas. Hubo algo para todos.
(2) Fortaleza de Gongsanseong
53-51 Geumseong-dong, Gongju, Chungcheong del Sur, Corea del Sur.






Nuestra siguiente parada fue la fortaleza de Gongsanseong.
Fue una fortaleza real de Baekje durante el período de Ungjin y forma parte de las Áreas Históricas de Baekje, declaradas Patrimonio Mundial por la UNESCO.
Uno de sus grandes atractivos es caminar junto a las murallas con vistas a Gongju y al río Geum.
El paisaje abierto invita a respirar hondo, disfrutar del paseo y sacar unas cuantas fotos.
Eso sí, algunos tramos tienen escaleras y pendientes,
y nuestro peque empezó a cansarse.
Así que no intentamos abarcarlo todo
y seguimos a un ritmo tranquilo.
Para almorzar,
fuimos a Anakneui Milga, un restaurante que encontramos buscando dónde comer cerca de Gongsanseong.
Llegamos por el yukhoe bibimbap, arroz mezclado con carne de res cruda aliñada, y nos conquistó el kongguksu, unos fideos en caldo frío de soja.
Aunque el yukhoe bibimbap también estaba buenísimo.
Pueden leer la reseña en el artículo que aparece a continuación.
https://blog.naver.com/jiy0_mond/224448265155
(3) Tumba del rey Muryeong y tumbas reales
Con una sala de exposición que reproduce el interior de la tumba
37 Wangneung-ro, Gongju, Chungcheong del Sur, Corea del Sur.
Después de comer nos dirigimos a la tumba del rey Muryeong y las tumbas reales.
Descubierta en 1971, la tumba de Muryeong alberga al vigesimoquinto rey de Baekje y a su reina.
Teníamos muchas ganas de conocerla después de haber visto los objetos hallados allí en el Museo Nacional de Gongju.
El interior de la tumba del rey Muryeong
El acceso al interior de la tumba original está restringido al público para preservar el yacimiento,
pero en la sala de exposición pudimos visitar una reproducción de la cámara funeraria.
Me impresionó especialmente la precisión con la que estaban colocados los ladrillos.




Cuesta imaginar cómo construyeron una tumba tan elaborada sin la maquinaria que tenemos hoy.
Pensar que las piezas que acabábamos de ver en el museo habían salido de allí hizo que la historia de Baekje cobrara vida.
Un hallazgo inesperado durante el paseo


Al terminar la visita a la exposición, paseamos por los alrededores de las tumbas reales.
Los pinos y los túmulos funerarios crean un entorno muy agradable para caminar.
Durante el paseo encontramos una zona excavada, cubierta con lonas impermeables y sacos de arena.
Al pasar, alcancé a escuchar parte de la explicación de una persona del equipo.
Comentó que en aquella zona excavada habían encontrado un zapato,
y me pregunté si seguirían apareciendo objetos antiguos.
Parecía un área de excavación arqueológica o de conservación y acondicionamiento del yacimiento,
aunque no sé exactamente qué trabajos estaban realizando.




Después de recorrer el recinto de la tumba de Muryeong con nuestro peque,
confirmé que visitar tanto el Museo Nacional de Gongju como la tumba ayuda mucho a entender lo que estás viendo.
Además, combinar ambas visitas nos funcionó muy bien para organizar el recorrido.
Dormir en la Aldea Hanok de Gongju
12 Gwangwangdanji-gil, Gongju, Chungcheong del Sur, Corea del Sur.
La última parada del día fue la Aldea Hanok de Gongju, donde hicimos el registro de entrada.
Esta vez cambiamos el hotel convencional por una noche en un hanok, una casa tradicional coreana.


Nuestro peque todavía no sabía muy bien qué era un hanok,
así que alojarse en un lugar de este estilo le despertó mucha curiosidad.
Nos quedamos en el pabellón Narugwan.









Me encantó el ambiente de la arquitectura tradicional, pero lo que más recuerdo es la calefacción de suelo gudul, alimentada desde un hogar de leña llamado agungi.Fue toda una experiencia.




¡El suelo estaba tan caliente que parecía un jjimjilbang, un balneario coreano con salas de calor!
Calentar la habitación con leña es una forma tradicional de calefacción que no se tiene ocasión de probar todos los días.
Para un niño de 5 años no era fácil entender qué era el gudul ni cómo funcionaba,
así que le canté el fragmento de una canción infantil coreana que dice «el ternerito se sienta junto al fogón» para explicárselo de forma sencilla.
Precisamente porque hoy no es tan habitual dormir en una habitación con este sistema tradicional, fue una experiencia que recordaré.
Un baño de pies para descansar
Según nos dijeron, esta zona se puede utilizar gratis aunque no te alojes allí.


También aprovechamos para disfrutar del baño de pies de la aldea.
Después de caminar todo el día de un lugar a otro, sumergir los pies en agua caliente fue un auténtico alivio.


Cuando viajas con niños, estas pequeñas pausas también forman parte del plan.
Pedir comida con entrega en dron en la aldea hanok


Otra experiencia sorprendente fue pedir comida y recibirla mediante un dron.
A nuestro peque le fascinó verlo tan de cerca.
Y a nosotros, aunque ya seamos adultos, también nos pareció increíble.
¡Comida entregada por dron en una aldea de casas tradicionales!
Nos encantó ese contraste entre un entorno tan tradicional y una experiencia tan moderna.






Cena en Yeongbingwan, dentro de la aldea hanok





Aunque habíamos comido pollo con la entrega en dron,
nos quedamos con ganas de algo más.
Así que fuimos a comer a Yeongbingwan, dentro de la propia aldea.
Después de un día entero de visitas, fue muy cómodo poder cenar cerca del alojamiento sin tener que desplazarnos lejos.
Terminamos el primer día disfrutando con calma del ambiente de la aldea hanok.
Gongju sin coche con un niño de 5 años: balance de la experiencia
Este viaje nos permitió acercarnos a la historia y la cultura de Baekje de una forma muy natural y en familia.
Al movernos a pie y en transporte público,
también tuvimos mucho tiempo para conversar y compartir lo que íbamos descubriendo.
En el museo pudimos participar en actividades;
en Gongsanseong y en la tumba del rey Muryeong, seguir las huellas de Baekje;
y en la aldea hanok, dormir en una habitación con calefacción tradicional gudul.
Si tuviera que elegir el mejor lugar para visitar con nuestro peque, sería el Museo Nacional de Gongju. Y, como experiencia especial, me quedo con la noche en la Aldea Hanok de Gongju.
Sobre todo, el C-Tour Bus DRT nos demostró que disfrutar de Gongju sin coche es perfectamente posible.
¡Al día siguiente, rumbo a Buyeo!
Después de pasar la noche en la Aldea Hanok de Gongju, continuamos el viaje hacia Buyeo.
Allí seguimos descubriendo la historia de Baekje, pero en un ambiente distinto al de Gongju.
En el próximo artículo les contaré con detalle nuestro itinerario por Buyeo y cómo fue la experiencia.
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